Un crimen que estremece por su sevicia y por el vínculo de cercanía entre victimarios y víctimas sacude al Estado de México. La Fiscalía local investiga el asesinato de Jonathan Meléndez, un músico que fue acribillado en su casa de Atizapán de Zaragoza junto a su esposa -quien cursaba un embarazo de cuatro meses-, su hija de tres años y la empleada doméstica de la vivienda. 

Masacre familiar en México: detuvieron a un argentino por el crimen de un músico, su esposa embarazada y su hija de tres años

Por el hecho, las autoridades detuvieron a dos hombres, entre ellos el empresario Diego Rosen, cuya relación previa con el músico es la pieza clave del rompecabezas judicial.

Horror en México: asesinaron a un músico, a su esposa embarazada, a su hija de tres años y a una empleada doméstica

El ataque ocurrió el pasado martes 1 de septiembre, en un lapso de dos horas, entre las 17.30 y las 19.40. Según los peritos, la escena fue dantesca: dos de las víctimas estaban atadas y presentaban disparos en la cabeza, al igual que la menor de edad. La mascota de la familia, un perro, también fue hallada muerta y maniatada. El único sobreviviente fue el hijo de seis años del músico, quien se encontraba en la propiedad al momento del hallazgo.

La hipótesis de la confianza

Para los investigadores, la clave de cómo los asesinos lograron entrar a la vivienda sin forzar ninguna cerradura radica en el vínculo previo entre Rosen y Meléndez. De acuerdo con la comunicación oficial de la Fiscalía del Estado de México, los sospechosos “habrían aprovechado la relación de confianza de uno de ellos con las víctimas para acceder al domicilio”.

Esta cercanía personal y comercial, centrada aparentemente en negocios del sector inmobiliario, habría sido el "caballo de Troya" que permitió el ingreso de los sicarios. Las cámaras de seguridad del barrio captaron a uno de los sospechosos cuando se dirigía a la propiedad vistiendo una campera negra, gorra, anteojos de sol y una mochila, lo que permitió su posterior identificación y captura en un operativo conjunto.

El perfil de Rosen y las denuncias por fraude

Diego Rosen no era un desconocido en el ámbito comercial. En sus redes sociales, el empresario solía promocionar destinos turísticos de lujo como Valle de Bravo y Acapulco, intercalando estas publicaciones con mensajes de aliento y contenido vinculado a la Selección argentina. Sin embargo, detrás de esa fachada de éxito, Rosen arrastraba antecedentes que ahora los investigadores miran con lupa.

El empresario había recibido denuncias previas por presuntos fraudes comerciales. Si bien por el momento no se ha confirmado oficialmente que estos antecedentes sean el móvil directo de la masacre, la Justicia mexicana intenta determinar si el cuádruple crimen fue el desenlace de una disputa económica o una venganza vinculada a estos movimientos financieros sospechosos.

El proceso judicial en marcha

Actualmente, tanto Rosen como el segundo detenido se encuentran a disposición de la Justicia mientras se intenta establecer el grado de responsabilidad de cada uno en la ejecución de los disparos. La Fiscalía busca reconstruir la secuencia completa dentro del inmueble para determinar quién fue el autor material de las ejecuciones, especialmente la del músico, quien recibió un impacto de arma de fuego en la espalda.

Por ahora, el caso se mantiene bajo una fuerte reserva mientras se aguarda el dictado de las primeras prisiones preventivas. La comunidad de Atizapán y el ambiente artístico mexicano permanecen en vilo ante un crimen que, más allá de la violencia, revela una trama de traición y sombras comerciales.